elEconomista.es
Colombia
Últimas noticias
13.762,88
-0,21%
3.009,4800
-0,32%
47,77
+7,28%
120,10
+1,39%

Los flujos financieros ilícitos pueden significar el 2,1% del PIB colombiano

elEconomistaAmérica.com | Colombia - 12:26 - 24/09/2017
0 comentarios

    En Colombia los flujos financieros ilícitos pueden significar el 2,1% del PIB y el 7,8% del comercio internacional, según el estudio "Impacto de las transacciones comerciales fraudulentas en el fisco colombiano", realizado por Justicia Tributaria.

    Para 2016 la subfacturación de las exportaciones más la sobrefacturación de las importaciones, con los 7 países que representan el 70% del comercio colombiano, fue de USD 6 140 millones, lo que equivale al 2,1% del PIB y al 7,8% del comercio colombiano.

    La subfacturación de exportaciones, es decir, vender por debajo de lo que realmente vale el comer­cio para no pagar impuestos por esa diferencia, fue de USD 4 162 millones en 2016. En los últimos 4 años fue de USD 14 859 millones, unos $ 37,7 billones que no se reportaron en la economía colom­biana, sino que se quedaron en las arcas de los países que recibieron el comercio desde Colombia o en los paraísos fiscales en donde se realizan las transacciones financieras. De cualquier forma, estos recursos no ingresaron en la economía colombiana, por lo tanto, no pagaron impuestos y son una pérdida de riqueza nacional.

    La mayor fuga ilícita en las exportaciones de Colombia se presenta con Estados Unidos, la subfactu­ración de exportaciones con ese país equivale al 66% de la subfacturación total. Colombia registra a precios CIF por las exportaciones que hace a Estados Unidos USD 11 025 millones, mientras Estados Unidos registra en precios CIF por las compras que hace a Colombia USD 13 793 millones, es decir, una diferencia de registro o subfacturación por USD 2 768 millones, que se presenta especialmente en los productos de Petróleo, combustible y sus derivados y Manufacturas. Seguido está China con el 30% de la salida ilícita y con quien las ventas están relacionadas con petróleo, combustibles y sus derivados. Con China la subfacturación es de USD 1266 millones. Entre los dos países hacen el 96% del total de la sobrefacturación de las exportaciones. Le siguen México y Chile como los países con quienes también hay subfacturación de exportaciones.

    El petróleo y sus derivados son los productos que más subfacturación de exportaciones presentan, con USD 3 534 millones para 2016, lo que representa el 85% del monto total de esta práctica. Le si­guen otros materiales crudos por USD 319 millones y manufacturas por USD 269 millones.

    La sobrefacturación de importaciones consiste en que el país importador registra un mayor valor de compra que el valor registrado de venta por el país exportador, es decir, la diferencia se puede en­tender como un flujo hacia afuera del país importador (en el registro se paga más de lo que compra). Este mecanismo acarrea consigo la evasión del pago de derechos antidumping, es decir, se factura más valor de importación para poder entrar al país y evadir pagos por bajos precios de producción, hasta la elusión del pago de impuestos de renta a causa de la sobrevaloración de costos a causa de las importaciones de insumos o bienes finales más caros.

    Los países con quienes se presenta la mayor sobrefacturación de importaciones son China, con el 64% de la sobrefacturación total. Esto significa que Colombia registra compras a China por USD 8631 millones, pero China lo hace por USD 7428, es decir, una diferencia de USD 1203 millones al año. Sigue la Unión Europea con el 37% de la sobrefacturación de importaciones, es decir, Colombia registra compras a la Unión Europea por USD 6 296 millones, pero la Unión Europea registra ventas a Colombia por USD 5 559, hay una diferencia por valor de USD 736 millones en 2016.

    Por tipo de producto, la maquinaria de comunicación, eléctrico y de transporte, son los que presentan las mayores diferencias en el registro, por USD 1 532 millones para 2016, lo que equivale al 68% de la sobrefacturación de importaciones total.

    Las entradas ilícitas ocurren cuando las exportaciones se registran por un valor mayor al real o las im­portaciones por un valor menor al real. Ambos mecanismos tienen como objetivo obtener beneficios tributarios de devoluciones de IVA por las exportaciones o por lavado de dinero o triangulación de mercancías, que es la compra de una mercancía al país productor X por un país Y pero cuyo destino final es el país Z; esto es, la intermediación del país Y en las adquisiciones de una mercancía origina­ria del país X, que ha de colocarse en el país Z.

    Para 2016 estas entradas ilegales, resultado del comercio internacional, fueron de USD 6 661 millo­nes, el 2,1% del PIB.

    La sobrefacturación de las exportaciones consiste en que el país exportador registra un valor mayor de venta del valor registrado de compra por el país importador. Esto tiene que ver con sobrevalora­ciones de ventas para adquirir beneficios como la devolución de IVA por exportaciones o para lavar dinero justificando una mayor entrada de recursos que la realmente obtenida por el comercio.

    El monto total de esta práctica es de USD 2 663 millones para 2016. El principal socio comercial con el que ocurre esta práctica es Panamá, por un monto de USD 2 090 millones, lo que representa el 78% de esta práctica en Colombia. Siguen en su orden Unión Europea con USD 387 millones y Brasil con USD 186 millones. Panamá se destaca en esta práctica gracias al alto grado de opacidad finan­ciera, que hace que los flujos de capitales de este país sean desconocidos. También con el hecho conocido que desde ese país se reexportan mercancías colombianas, se hace triangulación y es un territorio propicio para el lavado de dinero.

    La subfacturación de importaciones consiste en que país importador registra menos valor por sus compras que el valor de las ventas del país exportador. En su mayoría esta práctica está relacionado con lavado de dinero. Estados Unidos y Panamá representan el 90% del monto de esta práctica, por USD 2 496 millones y USD 1 139 millones respectivamente.

    Además de la alta subfacturación de exportaciones en el petróleo, combustibles y sus derivados, vale la pena también observar el caso del carbón colombiano. Para el año 2016, los mayores destinos de la exportación del carbón colombiano fueron: Turquía, Holanda, Estados Unidos, Brasil y España con el 60% del total de las exportaciones del mineral y un valor de USD 2 530 millones.

    Para el 2016, las exportaciones de este producto se subfacturaron para evadir pagar impuestos por USD 415,1 millones con los 7 principales socios comerciales y Turquía, lo que equivale al 18% del valor de las exportaciones de este mineral a estos países.

    Según datos del SIMCO, las exportaciones de carbón para 2015 con destino a las Islas Malvinas ascendieron a 6,7% del total de las (USD 307,6 millones) del valor exportado y al 7,2% (5,4 millones de toneladas) del volumen exportado, convirtiéndose en el sexto (6°) destino más importante del mineral. Ahora, para 2016, los registros del SIMCO dejan por fuera el destino de las Islas Malvinas, desapareciendo como por arte de magia.

    Colombia tiene vigentes 15 Tratados de Libre Comercio (TLC), que representan cerca del 70% del comercio total. Los TLC más representativos son el de Estados Unidos, México, Unión Europea y Ca­nadá. En ellos están contenidas cláusulas y normativas que estimulan y protegen la inversión extran­jera hasta límites tan nocivos como demandar al Estado colombiano ante tribunales internacionales de arbitramento si las multinacionales sienten violados derechos que afecten sus expectativas de ganancias. Además, Colombia ha suscrito 6 Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) con igual número de países, con igual nivel de protección a dicha inversión.

    Para Colombia el 37% de esa inversión extranjera proviene de territorios que, según la organización internacional Tax Justice Network (Red de Justicia Tributaria en español), son paraísos fiscales dado que poseen un elevado Índice de Secreto Financiero, es decir, tienen una alta opacidad de la infor­mación que los vuelven sospechosos de estar escondiendo recursos que evaden o eluden impuestos o que son producto de actividades ilícitas. Entre ellos están Panamá, Bermudas, Islas Caimán, Holanda, Suiza, entre otros, pero Colombia no los considera paraísos fiscales.

    En la reforma tributaria de 2012 se exigió la definición de un listado de paraísos fiscales, lo cual se cumplió un año después, con el Decreto 2193, en donde no se incluyó a Panamá, Suiza, Bermuda, Barbados, Luxemburgo y Holanda, algunos de los considerados con mayor opacidad en el manejo financiero. En octubre de 2014, Panamá fue incluido en la lista y en menos de un mes, tras las pre­siones y chantajes panameños, se excluyó prometiendo que en septiembre de 2015 resolvería de fondo. Lo cierto es que el resultado se dio hasta abril de 2016, cuando Colombia y Panamá suscri­bieron un acuerdo de intercambio de información tributaria, el cual empezará a ser automática desde 2018 por presiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), no de Colombia. Además, la DIAN "no cuenta con información sobre los efectos tributarios del retiro de jurisdicciones de la lista de paraísos fiscales"3, por lo que no es claro qué tanto efecto han tenido los acuerdos de intercambio de información.

    La alteración de las facturas comerciales es una práctica de comercio desleal que involucra la exis­tencia de un acto intencional fraudulento en el cual incurren muchos comerciantes. Las distorsiones entre los registros contables de las ventas y las compras pueden surgir en transacciones comerciales tanto entre empresas relacionadas de una misma multinacional (a través de precios de transferencia, la práctica más común) como entre empresas independientes (donde existe colusión entre exporta­dor e importador).

    Contenido patrocinado
    Otras noticias

    Comentarios 0

    Flash de noticias Colombia

    Síguenos en twitter
    Síguenos en Facebook

    Más leidas

    eAm
    Colombia
    Mexico
    Chile
    Argentina
    Peru
    VIDEOS. Medios y publicistas decretan en Colombia el fin del bullying
    Tráfico de pasajeros LATAM Airlines sube en agosto por repunte en Brasil