El sector agropecuario colombiano se ha convertido este año en el gran jalonador de la economía y ANIF prevé que su crecimiento será superior este año al registrado en 2016.

De acuerdo con el análisis de ANIF, para el cierre de 2017, Anif pronostica un repunte del PIB-real agropecuario hacia expansiones del 5.7% (vs. 0.5% de 2016), por encima del crecimiento del 1.8% proyectado para la economía como un todo.

Desafortunadamente, este buen desempeño responde simplemente a una nivelación de dicho crecimiento agrario, superando las afectaciones climáticas de 2016.

Ello implica que dicha dinámica luce difícilmente sostenible para los años 2018-2020, salvo que la nueva administración le diera un verdadero empuje a la dotación de infraestructura, especialmente en las zonas de posconflicto.

La difícil sostenibilidad del repunte en crecimiento se explica por: i) la baja ponderación del agro en el PIB, llegando al 6%; y ii) los rendimientos marginales decrecientes de la renovación cafetera, donde la propia Federación ha venido mencionando que el parque cafetero está trabajando a su máxima capacidad.

Todo ello evidencia la necesidad de priorizar el sector agropecuario de Colombia, más a la hora de pensar en el posconflicto.

En particular, debe trabajarse en acelerar la provisión de infraestructura regional y consolidar una política de inversiones estratégicas de largo plazo, concluye el documento de ANIF.

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