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Siete recomendaciones para afianzar buenas prácticas en energéticas colombianas por Covid19

  • Experto Hemberth Suárez Lozano explica siete comportamientos que deben fortalecer compañías de energía y gas para evitarse complicaciones ante organismos de control.
La premuras pudieran estar generando actuaciones precipitadas que redundarían en sanciones contra las empresas energéticas.

"De mecha corta, así está la reacción de algunas empresas frente a las medidas tomadas por agentes que participan en el mercado de los energéticos y que pueden estar incurriendo en comportamientos contrarios a la regulación, lo que puede activar el rol de los organismos de control, inspección y vigilancia".

Así lo advirtió en una nota editorial que publica el Consejo Mundial de Energía Colombia (WEC por su sigla en inglés) el experto Hemberth Suárez Lozano, Abogado y socio fundador de OGE Legal Services.

Según indica, con ocasión de la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, se han adoptado diversas medidas y una de las formas de concretar esas medidas es a través de acuerdos modificando, suspendiendo o terminando compromisos contractuales.

"Es en este instante donde se debe actuar con rigor para no salirse de los buenos comportamientos y mantenerse alineados a los fines de la regulación para el suministro de energía eléctrica y gas combustible", asegura el experto, quien además está asociado a WEC Colombia.

Suárez Lozano enumera los siete comportamientos que recomienda seguir:

Primero, atender oportunamente las solicitudes de modificaciones de compromisos contractuales. Responder de manera tardía, imprecisa o sin motivación suficiente desconoce derechos de los agentes que interactúan de buena fe a partir de una relación contractual. Los agentes deben proveerse información cierta, suficiente, clara y oportuna.

Segundo, desarrollar los procesos de negociación con propuestas equilibradas. Es decir, evitar imponer condiciones injustificadas para acceder a la modificación de contratos de suministro de energía eléctrica, gas natural o gas licuado de petróleo. Por ejemplo, abstenerse de exigir a cambio de una negociación la renuncia a perpetuidad de acciones administrativas o judiciales respecto de cualquier tipo de obligación. La renuncia a presentar reclamaciones debe estar sujeta a un contrato, hecho específico o documento particular. No puede ser abierta e indeterminada.

Tercero, conservar en las negociaciones conductas imparciales y objetivas evitando caer en favoritismos, para esto los agentes deben abstenerse de utilizar mecanismos, estrategias o cualquier otro instrumento que tenga la capacidad, el propósito o el efecto de discriminar entre agentes con características análogas. Salvo que existan circunstancias verificables se debe conservar un tratamiento equitativo.

Cuarto, actuar con honradez y lealtad dado que las sanas costumbres mercantiles constituyen un parámetro de conducta a seguir. Por lo que se debe revisar en cada caso la configuración, renuncia o permanencia de los efectos de la fuerza mayor.

Quinto, documentar las decisiones adoptadas en el proceso de negociación y lo más importante, conservar los conceptos jurídicos o comerciales con los que se tomaron las decisiones. Esto puede resultar de gran ayuda en caso que autoridades como la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios o la Superintendencia de Industria y Comercio decidan adelantar indagaciones preliminares para verificar el cumplimiento de los buenos comportamientos.

Sexto, administrar los riesgos gestionando correctamente recursos financieros y operativos, incluyendo la realización de mantenimientos preventivos, predictivos y correctivos que aseguren la disponibilidad de la oferta y la continuidad de la prestación de los servicios públicos de energía eléctrica, gas natural o GLP. Sí o sí, se deben tomar medidas para evitar eventos fatídicos en la infraestructura destinada para bien para la generación y transporte de energéticos.

Séptimo, realizar los mejores esfuerzos comerciales para que en esta situación de emergencia no se trasladen sobrecostos injustificados en el precio de la energía o el gas que está negociando. En todo caso, dejar una trazabilidad de que las negociaciones no van en detrimento de los agentes, incluso en las transacciones que se desarrollan en el mercado mayorista porque al final esto se reflejará en el costo unitario que pagan los usuarios finales de energía o gas combustible.

Historial de WEC en Colombia

El Consejo Mundial de Energía es una organización internacional no gubernamental acreditada por las Naciones Unidas, reúne a líderes del sector energético mundial.

Cuenta con más de 3000 organizaciones miembro en más de 90 países, representado al sector privado, gobiernos, sector académico, ONGs y demás grupos de interés del sector energético.

En Colombia se fundó en 2007 con el objetivo de promover la sostenibilidad energética del país, actualmente cuenta con 74 instituciones miembro, resaltando la importancia de los distintos sectores que se articulan con la energía.

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