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Acodal advierte "campanazo de alerta por gobernanza del agua en Colombia"

  • La presidente Ejecutiva de Acodal recuerda que la Asociación viene trabajando en aspectos estratégicos relacionados con la gestión del agua con criterios de eficacia y eficiencia.
  • La gestión del agua deberá proponer la forma de agregación y destino de recursos provenientes del impuesto predial, de tasas por pago de servicios ambientales y para evitar altos costos de transacción por trámites y estudios exigidos por autoridades ambientales.
  • Además, ni la formación académica ni la experiencia ofrecen capital humano preparado para incorporar en los planes territoriales las medidas pertinentes.
Acodal pide cuidar el agua desde su mismo nacimiento, como en esta reserva llamada Vista Hermosa de Monquentiva, en Guatavita, Colombia.

Una combinación de factores exige manejar de manera eficiente las futuras acciones en Colombia para conservar, recuperar y regular los cuerpos de agua superficiales y subterráneos, así como racionalizar el consumo. Informes Sectoriales El Economista

Esto para evitar futuros racionamientos es perentorio adelantar acciones en diferentes frentes con un enfoque regional y local que respondan a la diversidad territorial y temporal de la oferta hídrica.

Así lo advirtió la Asociación de la Ingeniería Sanitaria y Ambiental – ACODAL, tras analizar los resultados del Estudio Nacional del Agua (ENA - 2018) realizado por el IDEAM, que avanza en el análisis detallado de subzonas a escalas más detalladas de fenómenos como desertificación, sequías periódicas y recurrentes, inundaciones, eminente desaparición de los glaciales del país entre otras amenazas que ya se encuentran diagnosticadas en este nuevo informe.

Al respecto la Presidente de Acodal, Maryluz Mejía, afirmó que "las cifras que arroja el Estudio son un campanazo de alerta, en torno a la necesidad de lograr una mayor gobernanza institucional que desde lo nacional planee y exija un mejor manejo de un recurso. Destaca que si bien en el total nacional es un recurso abundante, en ciertas zonas y ciudades registra graves problemas de escasez periódica, amenazas a las infraestructuras de captación de agua para acueductos por reducción de caudales y presencia de sedimentos. Sin duda, insiste, el país debe invertir en infraestructuras que eviten racionamientos para el consumo humano y afectar la seguridad alimentaria".

Notable aumento

Según el ENA-2018, la demanda anual de agua en Colombia superó los 37 mil 300 millones de metros cúbicos.

De esa cifra, solo el sector agrícola concentra más de 16 mil millones de metros cúbicos.

A su turno, la generación de energía hidráulica demanda más de 9 mil millones de metros cúbicos mientras que el sector pecuario consume más de 3 mil millones de metros cúbicos por año.

Mejía agregó que "resulta aún más preocupante el hecho de que, según el ENA - 2018, en el sector energético la demanda de agua aumentó 9% en 2016, con respecto a los registros de 2012, debido a la entrada en operación de los embalses de El Quimbo y Sogamoso, así como a la ocurrencia de temporadas de sequía asociadas al efecto del fenómeno de El niño".

Cabe recordar que en el 2016 el país enfrentó una situación de emergencia que puso al sector eléctrico al borde de un apagón, debido a que los embalses que almacenan el agua para la generación de energía hidroeléctrica descendieron a niveles críticos, y a lo que se sumaron daños técnicos en plantas generadoras.

El ENA-2018 también refleja que la mayor demanda de agua se orienta hacia actividades agrícolas como el riego y los cultivos de alimentos.

Llama la atención que, en la Costa Caribe, la agricultura demanda el 52% del agua disponible, mientras que en las regiones situadas en las cuencas aledañas a los ríos Cauca y Magdalena, esta actividad demanda el 42% del líquido.

Cabe anotar que el área total agrícola va en aumento y que, en consecuencia, el agua requerida para estas actividades también es cada vez mayor.

Según el ENA-2018 dicho incremento estuvo cercano al 21%, entre 2014 y 2018. El documento menciona algunos de los cultivos que demandan mayor cantidad de agua como son el café, la palma, la caña y el plátano.

Mejía insistió en que "son cifras que deben llevar a abrir la discusión en torno a las acciones que se requieren para atender regiones y ciudades deficitarias de lluvias y escorrentías, donde es necesario contar con embalses multipropósito para atender el consumo humano, la producción agrícola y mejorar la calidad ambiental. Tales son los casos de la Guajira, buena parte del Departamento de El Cesar y en general la costa Caribe y subzonas del Tolima, la parte alta de los ríos Magdalena y Cauca, entre otras zonas mencionadas en el estudio".

Mejorar información

Acodal considera que el acercamiento de la información a escalas más apropiadas para definir los usos del suelo que logra el ENA 2018 es un importante avance del país en contar con información útil para la localización de inversiones de recuperación y prevención del deterioro del recurso hídrico y para evitar que se asignen usos urbanos a zonas inundables, rondas de ríos, ciénagas y humedales necesarios para la vida y la regulación de los ríos.

Propuestas en gestión del agua

La presidente Ejecutiva de Acodal recuerda que la Asociación viene trabajando en aspectos estratégicos relacionados con la gestión del agua con criterios de eficacia y eficiencia, organizados en cuatro ejes temáticos, así:

1. Institucional. A partir de reconocer que el recurso es un bien público, es necesario diferenciar los roles entre la Nación, las Corporaciones Autónomas Regionales –CARs-, los departamentos y municipios. También es vital asignar roles claros a los usuarios del recurso, trátese de sector privado, comunidades de base y ciudadanía.

Esto se sustenta en en el ajuste a una institucionalidad, bajo el entendido que esta incluye no solo a agencias públicas. Incluye además la propuesta de politicas y normas de carácter vinculante; la participación privada, gremial y comunitaria para garantizar la inversión y la sostenibilidad de los proyectos . En este escenario no se confunden las funciones de control y vigilancia que adelantan las CARs con la de ejecución que adelanten agencias públicas ejecutoras, el sector privado, las comunidades y los departamentos y municipios..

2. Financiero. Los recursos para recuperación y aprovechamiento sostenible del agua, si bien no son suficientes, tampoco son pocos. Su escasez impone la obligación de garantizar mayores impactos en las inversiones financiadas por impuestos y pagos de servicios ambientales.

La gestión del agua deberá proponer la forma de agregación y destino de recursos provenientes del impuesto predial, de tasas por pago de servicios ambientales y para evitar altos costos de transacción por trámites y estudios exigidos por autoridades ambientales. De hecho, la Misión Rural propuso ajustes importantes en la tarifa de la tasa de uso del agua que no contó con el apoyo de los productores agrícolas. Ahora se tendrá que analizar el impacto en el costo del servicio de acueducto.

También debe analizarse el impacto de los recursos originados en la tasa retributiva, del 1% que deben invertir los proyectos que utilizan agua.

Una revisión detallada merece el impacto de los recursos que los usuarios del servicio ambiental "gastan" en estudios de soporte a licencias ambientales, planes de gestión ambiental, gestión integral del riesgo, propuestas de adaptación a la variabilidad y el cambio climático.

3. Información, Conocimiento y Tecnología. La información del IDEAM, debe ampliarse y fortalecer esta entidad, señala la Misión Rural. En normas nacionales se está exigiendo introducir en los POTs, acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, gestión integral del riesgo, entre otros contenidos.

Pero no existe información a escalas de trabajo en los POTs. Además, ni la formación académica ni la experiencia ofrecen capital humano preparado para incorporar en los planes territoriales las medidas pertinentes. Es probable que se aumenten los costos de elaboración de estos instrumentos sin que los nuevos contenidos conduzcan a intervenciones de impacto.

4. Planeación para la Recuperación y Aprovechamiento Sostenible del Agua. Este eje que sobredetermina a los anteriores, se fundamenta en la baja capacidad de planeación de oferta y demanda del agua por cuencas y subcuencas.

No existen herramientas normativas, técnicas ni institucionales que faciliten una planeación. Se dice que las concesiones de agua medidas en caudal, son superiores a la oferta hídrica del cuerpo de agua.

Las políticas nacionales de manejo integral del recurso hídrico, de adaptación al cambio y la variabilidad climática no son vinculantes y ellas mismas se reconocen como incompletas por falta de información.

Sería función institucional, proponer ajustes en estos cuatro ejes temáticos que implicarían fortalecimiento institucional, vale decir, una Política de Estado para el recurso hídrico, una Agencia Nacional del Agua, una Superintendencia de Ambiente y una conversión de las CAR en Agencias de Cuenca.

Ello no implica aumentar gastos de funcionamiento e inversión, pues se trata de reorganizar la actual maraña institucional vinculada a la conservación y uso sostenible de este recurso.

Solo un grupo de expertos nacionales e internacionales puede organizar las propuestas que ya se encuentran en estudios dispersos para finalmente aportar desde este servicio ambiental, al cumplimiento de los compromisos que se derivan de la expectativa de entrar a la OCDE.

PRIORIDADES EN GOBERNANZA DEL AGUA

Una vez realizado este primer análisis al Estudio Nacional del Agua 2018, al interior de gremio líder del sector agua, saneamiento y ambiente, la presidente ejecutiva de Acodal, Maryluz Mejía de Pumarejo, plantea diez aspectos, que, según la directiva, coadyuvarían con soluciones efectivas en el ordenamiento del recurso hídrico.

1. Una reforma Institucional para el agua: Ordenar mejor la distribución de funciones y responsabilidades entre lo nacional y territorial para atender la diversidad del balance hídrico nacional. Esta nueva institucionalidad debería ser definida por una Misión del Agua cuyo Consejo Directivo pudiera ser el Consejo Nacional del Agua creado recientemente en el Plan Nacional de Desarrollo. Esta Misión debería proponer un sistema institucional que diferencie las funciones entre quien planifica, quien regula, quien controla y quien ejecuta.

2. Planeación a diferentes escalas con enfoque de demanda: Planear la oferta y la demanda hídrica nacional con base en planes integrales y sectoriales, atendiendo con prioridad los rezagos de calidad y cobertura en agua potable y saneamiento, en municipios menores y zonas rurales del país.

3. Gestión de Cuenca para mejorar el mercado del agua y su recuperación: Recomponer la gestión del agua por ecosistemas de cuenca para lograr un balance hídrico más equitativo entre consumidores y mejorar su recuperación por efecto de la deforestación, la minería ilegal con un criterio que reconozca que la recuperación de una cuenca no puede estar condicionada a la división política municipal y departamental.

4. Descontaminación del agua: Definir un Plan nacional de descontaminación de la red hídrica nacional bajo criterios de gestión de cuenca, aprovechamiento de economías de escala y gestión regional. Esto significa coordinar desde el nivel nacional la inversión y operación de los sistemas de tratamiento y el control, vigilancia y sanción a quienes descarguen contaminantes por minería ilegal, químicos agroindustriales, descargas sanitarias. Se espera que la Misión del Agua considere la creación de una Superintendencia de Ambiente que vigile a los administradores y usuarios del recurso.

5. Información instrumental: Conocer a escalas más detalladas la situación de la oferta y la demanda hídrica para dar mejores instrumentos para la gestión integral del recurso, el manejo de los riesgos asociados a aprovechar las fortalezas y atender las amenazas.

6. Participación de la Sociedad Civil y organizaciones de base comunitaria: Convocar a la sociedad civil a participar en el diseño de políticas, planes y al seguimiento y control de las ejecuciones orientadas a recuperar el recurso hídrico y a prestar servicios de agua potable y saneamiento básico. Sin esta participación el estado no podrá llegar a lugares apartados del país para ofrecer apoyo financiero, capacitar a las organizaciones autogestoras y controlar la eficiencia, transparencia y eficacia de las inversiones.

7. Asistencia Técnica y Acompañamiento para la operación de sistemas de agua potable y saneamiento a comunidades rurales y municipios menores: Retomar las experiencias del pasado e incorporar nuevas tecnologías y procesos para superar el rezago de las zonas rurales y municipios menores en agua potable y saneamiento. La superación de la brecha que afecta el 23% de la población nacional exige nuevas formas de atención a comunidades negras, indígenas, campesinas y municipios menores que superen el error de realizar inversiones sin fortalecer las organizaciones comunitarias autogestoras de los sistemas y sin capacitar y acompañar las administraciones de municipios menores para operar los sistemas.

8. Formación y experticia en adaptación al cambio y la variabilidad climática: Mejorar la formación del capital humano desde el nivel de Técnicos en comunidades pequeñas hasta el Profesionales y Especialistas, introduciendo reformas en el tipo de asistencia técnica y acompañamiento a comunidades organizadas autogestoras de los servicios de agua y saneamiento hasta la formación profesional y apertura a la experticia internacional en temas de adaptación frente al impacto del calentamiento global y la variabilidad climática.

9. El valor del agua como instrumento al uso eficiente: Asignar precios al agua cruda y potable, con base en principios de equidad y de igualdad real, de tal forma que se instaure un sistema de solidaridad intersectorial y entre territorios desarrollados y rezagados y entre consumidores ricos y pobres. Esto significa entender que grupos de población con grandes carencias, no podrán pagar precios altos por el recurso ni por el agua potable para poder acceder a servicios básicos indispensables para la salud y la vida. En contraste, sectores económicos y usuarios de mayores ingresos deberán pagar un valor del agua más alto que su costo de oportunidad para financiar a quienes en fase de desarrollo inicial no podrán pagar dicho costo.

10. Inversión condicionada a la capacidad de operación de los sistemas: Aprovechar de manera más eficiente los recursos del Presupuesto Nacional, del Sistema General de Regalías y del Sistema General de Participaciones como incentivo positivo que condicione la asignación de recursos a procesos de fortalecimiento institucional y empresarial de la operación de los sistemas e instalaciones de agua potable y saneamiento básico.

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