Economía

En marcha nuevo régimen de solvencia para entidades financieras de Colombia

  • De acuerdo con la Circular Externa 020 de 2019, las entidades deben implementar estas instrucciones a más tardar el primero de enero de 2021.
El completo ABC de la Superfinanciera para medir la solvencia de las entidades crediticias es su nueva carta de navegación.

La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) expidió la Circular Externa 020 de 2019, mediante la cual impartió instrucciones para la implementación del nuevo régimen de solvencia de los establecimientos de crédito.

Esto en concordancia con las últimas recomendaciones internacionales.

Con este nuevo marco de capital se completa la convergencia a los mejores estándares prudenciales aplicables a los establecimientos de crédito del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (Basilea III), el cual se suma a los avances en materia de liquidez.

Esta normativa da cumplimiento a lo establecido en el Decreto 1477 de 2018 y sus decretos modificatorios, los cuales introdujeron cambios en los requerimientos de patrimonio adecuado de los establecimientos de crédito, con el fin de elevar sus niveles a los estándares internacionales.

La adopción de estos lineamientos mejora la capacidad de respuesta del sistema financiero colombiano ante perturbaciones económicas y financieras y, a su vez, facilita la comparabilidad a nivel internacional.

Discriminación del riesgo

Así mismo, estos ajustes mejoran la discriminación del riesgo crediticio de los activos y reconocen las garantías como técnica de mitigación e incorporan medidas complementarias al análisis de riesgos, como por ejemplo la relación de apalancamiento, contribuyendo al fortalecimiento de la estabilidad del sistema financiero.

Por otro lado, con este nuevo régimen se incorporan además el colchón de conservación y el colchón para entidades con importancia sistémica con el fin de que las vigiladas puedan contar con recursos adicionales para amortiguar las pérdidas derivadas de periodos de tensión.

De acuerdo con la Circular Externa 020 de 2019, las entidades deben implementar estas instrucciones a más tardar el primero de enero de 2021.

En el caso de la relación de Solvencia Básica Adicional (SBA) y los colchones, se permite una implementación gradual hasta llegar a la aplicación plena en un término de cuatro años.

Aquí, el ABC completo

1. ¿Cuáles son los principales cambios que trae el nuevo marco de solvencia para los establecimientos de crédito?

El Decreto 1477 de 2018 modificó la definición y el cálculo del patrimonio técnico y de los activos ponderados por nivel de riesgo crediticio de los establecimientos de crédito e incorporó dos nuevas relaciones de solvencia y el colchón combinado.

Fortalecimiento del patrimonio técnico

Se efectúan las deducciones recomendadas por la regulación internacional en el patrimonio básico ordinario (PBO), incluida la totalidad de los activos intangibles, y se define que el valor a deducir de las inversiones que no consolidan debe ser aquel que en conjunto supera el 10% del PBO una vez realizadas las demás deducciones .

Adicionalmente, se incorporan las utilidades retenidas, las reservas ocasionales, las ganancias y las ganancias y pérdidas no realizadas (ORI), sin incluir la revalorización de propiedad, planta y equipo. De igual forma, se depura el patrimonio adicional eliminando los elementos que fueron reconocidos en el PBO.

Mejoras en la sensibilidad al riesgo de crédito

Se migra de una ponderación por riesgo uniforme para la mayoría de los activos a una mayor discriminación por riesgo crediticio de los activos y contingencias y se asignan ponderadores diferenciados conforme a dicha evaluación del riesgo, siguiendo el método estándar de Basilea III de 2017.

Adicionalmente, se reconocen las garantías como mecanismo de mitigación del riesgo de los activos, exposiciones y contingencias. Su ponderación por riesgo crediticio dependerá de la exposición, contraparte y del tipo de garantía.

En este sentido, los activos, excepto aquellos listados expresamente en la norma, podrán utilizar las garantías mobiliarias y las clasificadas como colateral financiero admisible para disminuir el valor de la exposición en las proporciones y con los criterios establecidos en el marco regulatorio.

En el caso de los créditos para vivienda y leasing inmobiliario, así como los créditos a micro, pequeña y media empresa (Mipymes) y a personas naturales garantizados con garantía inmobiliaria, ponderarán teniendo en cuenta la relación de saldo a garantía (loan to value - LTV en inglés).

Mayor contención del riesgo

Se incorporan los siguientes requerimientos:

La SFC comunicará anualmente el listado a nivel individual y consolidado de las entidades que deben cumplir con el colchón de importancia sistémica.

2. ¿A qué entidades impacta la modificación de la norma?

Las nuevas instrucciones le aplican a los bancos, las corporaciones financieras, las compañías de financiamiento, los organismos cooperativos de grado superior de carácter financiero, el Banco de Comercio Exterior de Colombia S.A. (Bancoldex), la Caja Promotora de Vivienda Militar y de Policía, la Financiera de Desarrollo Nacional S.A. (FDN), la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) y el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro).

3. ¿Cuáles fueron los principales cambios de los activos ponderados por riesgo de crédito?

La norma modificó los requisitos de capital por riesgo de los activos y estableció ponderadores diferenciados conforme al tipo de contraparte y la naturaleza de las operaciones (utilizando las calificaciones de riesgo). La siguiente es la asignación de ponderadores de riesgo de crédito conforme a la naturaleza de las contrapartes y del tipo de activo.

Cuadro 1. Asignación de ponderadores conforme la naturaleza de la operación

Así mismo, se mantuvo la ponderación fija de 100% de los otros activos, tales como instrumentos participativos, activos improductivos (activos fijos, bienes recibidos en dación de pago, etc.), activos en incumplimiento , etc.

4. ¿Cómo se incorpora el requisito de capital por riesgo de las contingencias?

En línea con los cambios en la ponderación de los activos, las contingencias (partidas fuera de balance) también migraron a una ponderación que atiende la exposición al riesgo.

Se modificó el Factor de Conversión Crediticio (FCC) y los ponderadores de las contrapartes. La ecuación del cálculo de la exposición por riesgo de las contingencias considera el valor nominal de cada tipo de contingencia, por el FCC que dependerá de si la contingencia se puede considerar revocable o irrevocable: i) FCC del 10% para compromisos que la entidad pueda cancelar incondicionalmente en cualquier momento y sin previo aviso, ii) FCC del 50% para contingencias relacionadas con operaciones concretas y iii) FCC del 100% para contingencias relacionadas con sustitutos directos de crédito, irrevocables como préstamos aprobados no desembolsados, cartas de crédito, aceptaciones bancarias, garantías, contratos de apertura de crédito como cupos de tarjetas de crédito). Finalmente, dicha exposición se pondera por el tipo de contraparte, procedimiento similar al que ya se señaló para el caso de los APNR.

5. ¿Cuáles garantías se reconocen?

Las entidades pueden calcular la exposición crediticia de los activos por riesgo crediticio teniendo en cuenta los efectos mitigadores de las garantías. Para el efecto deben aplicar el ajuste al valor de tales garantías con el fin de reconocer el riesgo de que su valor de realización se reduzca al momento de hacerlas efectivas. Las siguientes son las garantías supervisoras admitidas:

Colateral financiero admisible. Para la mitigación de la exposición de las operaciones de tesorería (clasificadas como negociables) se reconocen como colateral financiero admisible i) el efectivo en pesos o divisas, ii) los títulos de renta fija aceptados por el Banco de la República como colateral en operaciones repo de expansión y iii) los títulos de deuda pública extranjera de emisores, con el cumplimiento de los requisitos supervisores de gestión tanto del colateral como del activo.

Garantías diferentes de las inmobiliarias. Las entidades pueden mitigar el valor de la exposición por riesgo de los activos, con el valor de las garantías categorizadas en los anexos 3 y 5 del Capítulo II de la CBCF como derechos de cobro, garantías mobiliarias y colateral financiero admisible (depósitos de dinero en garantía, stand by, seguros de crédito, fondo de garantías, etc.). Lo anterior, previo el cumplimiento de los requisitos de valoración y realización de factor de ajuste .

Garantías inmobiliarias. Si los activos están garantizados con inmuebles la ponderación dependerá de la relación saldo-garantía – LTV. En este caso se diferencia entre los créditos hipotecarios de vivienda cuya garantía sea la misma vivienda y de leasing inmobiliario para vivienda (ponderan por rango de LTV entre el 20% y el 70%) y los créditos a Mipymes y persona natural con garantía inmobiliaria diferente de vivienda (ponderan por rango de LTV entre 70% y el 110%), entre mayor sea la relación, mayor es el requerimiento de capital para este tipo de activos.

Garantías de los instrumentos financieros derivados. Se modificará la fórmula de cálculo de la exposición crediticia de las operaciones con instrumentos financieros derivados y productos estructurados para incorporar en su cálculo el reconocimiento de las garantías otorgadas y/o los demás mitigantes de riesgo de crédito, siempre que se trate de las garantías admisibles definidas en la norma para el cálculo del costo de reposición y se efectúen los correspondientes descuentos (haircuts).

6. ¿Por qué se incorpora la relación de apalancamiento y los colchones?

La relación de apalancamiento (RA) se incorpora con el objetivo de: i) contar con una medida que no tenga en cuenta la ponderación y discriminación por riesgos de los activos y contingencias, y que sea sencilla, transparente y comparable entre los distintos establecimientos de crédito, ii) limitar la acumulación de apalancamiento en los establecimientos de crédito y el riesgo que pueden asumir, independientemente de la ponderación de sus activos, y iii) ayudar al supervisor, al mercado y a los gestores a monitorear el nivel de apalancamiento.

En cuanto a los colchones, estos deben constituirse con el propósito de amortiguar las crisis económicas y financieras. Específicamente, el colchón de conservación del capital tiene gran utilidad debido a que los recursos de alta calidad que lo conforman se podrán utilizar cuando las pérdidas de las entidades se empiezan a acumular.

Por su parte, el colchón para entidades de importancia sistémica doméstica tiene como propósito reducir la probabilidad de que se materialice el riesgo sistémico, el cual puede tener efectos adversos sobre el sistema financiero y la economía.

7. ¿Cuál es el impacto de la nueva norma?

Producto de la aplicación del nuevo marco regulatorio y en particular del efecto que se produce a incorporar los ajustes en los APNR de acuerdo con los lineamientos de Basilea, las primeras estimaciones muestran que el nivel de solvencia de los establecimientos de crédito pasan de 11.6% a 18.9% en solvencia básica y de 16.1% a 23.2% solvencia total .

La exposición por riesgo de los APNR se reduce principalmente por la discriminación del riesgo por exposición y contraparte, en donde, por ejemplo, los créditos a persona natural, pequeña, mediana y microempresa podrían disminuir su ponderación pasando de 100% a 75% o 85%, siempre que se cumplan los criterios señalados en el nuevo marco regulatorio; así mismo, los créditos para la adquisición de vivienda cuya garantía sea la misma vivienda pueden pasar del 50% o 75% a ponderadores entre el 20% y 70%. Un segundo elemento que aporta en la reducción de los APNR es el reconocimiento de las garantías mobiliarias y el colateral financiero admisible como mecanismo mitigante, los cuales reducen el valor de la exposición a computar en los APNR. Esto último considerando que dichas garantías se restan de la exposición .

El patrimonio técnico es otro elemento que aporta (en menor proporción) al cambio en la relación de solvencia debido a que se reconoce el ORI, las ganancias y las reservas ocasionales.

Sin embargo, el análisis de los resultados de impacto de la implementación de las relaciones de solvencia debe tener en cuenta que: i) bajo el nuevo marco, las entidades deben cumplir con un colchón combinado, lo cual les eleva los niveles de solvencia en 1.5% para las entidades que sólo deben cumplir el colchón de conservación, y en 2.5% para aquellas definidas como de importancia sistémica; y ii) parte del aumento en las relaciones de solvencia será compensando con el cargo de capital por riesgo operativo dispuesto en el Decreto 1421 de 2019.

8. ¿Podrán las entidades cumplir con el colchón combinado y la solvencia básica adicional?

El resultado de la estimación de las relaciones de solvencia con el nuevo régimen arroja que los establecimientos de crédito estarían en capacidad de cumplir con el colchón combinado y todas las relaciones de solvencia. Sin embargo, el marco regulatorio les otorgó a las entidades una transición de 4 años para su implementación considerando que deben incorporar en su gestión de capital la implantación del nuevo cargo de capital por riesgo operativo que entrará a regir en enero de 2021 y la sostenibilidad del continuo acceso a los servicios financieros.

9. ¿Cuáles son las fechas importantes para tener en cuenta en la implementación del nuevo Decreto?

Los establecimientos de crédito contarán con tiempo suficiente para cumplir con la nueva normatividad, y para realizar los ajustes correspondientes sin tener que interrumpir la oferta de los servicios financieros.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin