Economía

Inclusión financiera, mecanismo para contribuir en erradicación de la pobreza

El 17 octubre se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza y Bancamía, entidad del Grupo Fundación Microfinanzas BBVA, presenta un informe del impacto social y económico que genera su labor de facilitar la entrega de productos y servicios financieros a los microempresarios de menores recursos, con el propósito de acompañar su proceso de emprendimiento como una forma de alejarse de la pobreza.

La medición hecha por el banco mostró que de los casi 340.000 microempresarios que atiende con crédito, el 81% son vulnerables desde el punto de vista de sus ingresos, el 44% viven en zonas rurales, donde la pobreza es más fuerte, el 54% son mujeres y el 49% a lo sumo tienen educación primaria.

El informe también midió qué pasa con los negocios de los clientes y se evidenció que las ventas y los excedentes de sus unidades productivas crecen interanualmente, en promedio, al 12% y 10% respectivamente, y el mayor impulso se observa en los activos, con un 22% de tasa de crecimiento anual compuesta. Sumado a esto el informe encontró que el 52% de los clientes al tercer año de relación con el banco logra superar la línea de pobreza; y esta cifra crece más en el sector rural, donde alcanza al 54%.

"Desde la creación de Bancamía hace 11 años nos propusimos atender a los microempresarios más vulnerables, quienes por sus condiciones sociales, financieras y geográficas tienen dificultades para acceder al sistema financiero formal. Comprobamos que estamos llegando a las personas en la base de la pirámide económica para apoyar sus capacidades y habilidades, generando un impacto real en sus propósitos. Seguimos comprometidos con la generación de una inclusión financiera responsable, principalmente en los sectores rurales y apoyando a las mujeres emprendedoras porque son estos dos tipos de poblaciones las que más registran cifras de pobreza y pobreza extrema", manifiesta Miguel Ángel Charria Liévano, presidente ejecutivo de Bancamía.

Sandra Yamile Salazar es una emprendedora de 33 años de edad, nacida en San Carlos (Antioquia), a quien desde su niñez le tocó sortear la vida sola con su madre soltera, una mujer que se dedicaba al oficio de empleada doméstica, con el que apenas podía pagar el arriendo y comprar mercado. Desde pequeña descubrió el valor del trabajo y con un espíritu emprendedor que la llevó a soñar en grande, aprendió a coser y hoy con retazos de tela que recoge de los desechos que muchas textileras de Medellín no utilizan, fabrica ropa infantil, mueve más de 20 talleres de confección y genera empleo a 90 personas, principalmente mujeres cabeza de familia.

Un crédito en Bancamía le dio la entrada al sector financiero y también al inicio de una historia exitosa de emprendimiento, donde la compra de máquinas, telas, hilos y mesas, le abrieron paso para hoy convertirse en un ejemplo de cómo el talento, las ganas de salir adelante y la inclusión financiera sirven para cambiar el futuro incierto de las personas en condición de pobreza.

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