Economía

ANIF estima caída hasta -19,5% del sector de construcción en Colombia

  • "Desde ANIF consideramos esencial para la reactivación del sector los programas que desde la gestión público-privada permitan el desarrollo de obras con las que se estimule tanto el crecimiento del PIB como la creación de empleo".
La construcción será uno de los sectores más golpeados en Colombia en el año de la pandemia.

"ANIF ajustó sus proyecciones de crecimiento del sector de construcción a contracciones de 12.6% para 2020 en el escenario base, esperando que la reactivación de todos los sectores estimule la recuperación de la oferta y la demanda. Sin embargo, de materializarse nuestro escenario estresado, el desempeño de la construcción podría deteriorarse a niveles de -19.5%", concluye un análisis del centro de pensamiento económico.

De acuerdo con el documento de ANIF, en el caso del PIB de edificaciones, pronosticamos contracciones de 20.1% en el escenario base y de 27.7% en el estresado en 2020.

Según el centro de pensamiento, se deberá monitorear:

UNO, la moderación en el crecimiento de los precios, que será clave para disminuir la sobreoferta de existencias en el comercio, las oficinas y los estratos altos residenciales.

DOS, la velocidad con la que se esté reactivando la economía en el segundo semestre y, con esto, los ingresos de los hogares.

TRES, el impulso que se pueda generar desde el Gobierno al sector para la venta de las existencias, a través de programas como el de "Reactivación del Sector Construcción 2020-2022" y la nueva asignación presupuestal destinada a financiar la cobertura a la tasa de interés de otras 100.000 viviendas del segmento No-VIS.

Articulación de estímulos

Además, cabe resaltar la importancia que tiene la articulación de estímulos que dinamicen la construcción de edificaciones distintas a vivienda.

"Desde ANIF consideramos esencial para la reactivación del sector los programas que desde la gestión público-privada permitan el desarrollo de obras con las que se estimule tanto el crecimiento del PIB como la creación de empleo".

Un ejemplo de este tipo de proyectos son los "Planes Parciales" que se llevan acabo por medio de la asociación entre los gobiernos locales y el sector privado. Estos buscan desarrollar espacios de las ciudades que se encuentren dentro de las disposiciones que han sido estipuladas en los Planes de Ordenamiento Territorial.

En el caso de Bogotá, estos planes, que reciben el nombre de "Planes Parciales de Renovación Urbana", están enfocados en la renovación y transformación de espacios en la ciudad que tengan un potencial para el desarrollo y que hasta el momento no hayan sido explotados.

Los beneficios

En la actualidad, la estructuración de 46 de estos planes trae prometedores beneficios para la ciudad, entre los que se encuentran:

UNO, la construcción de 164.000 viviendas (VIS y no VIS).

DOS la creación de 367.000 empleos directos y 408.000 indirectos.

TRES la generación de más de $22 billones por la compra de insumos.

CUATRO el pago de más de $270.000 millones en impuesto predial2.

De esta forma, la estructuración y ejecución de este tipo de obras en las diferentes ciudades del país pueden convertirse en un importante motor de crecimiento tanto para el sector de la construcción como para la economía nacional.

"No olvidemos que el sector de la construcción ha logrado, en otras ocasiones, impulsar el crecimiento económico del país", enfatiza el análisis.

Como pocos, es capaz de encadenar muchas actividades productivas, hecho que lo convierten en un motor de generación de empleo.

"Desde ANIF queremos llamar la atención sobre la importancia de continuar con los programas del Gobierno Nacional y de los gobiernos subnacionales para impulsar la construcción", es el llamado que se formula desde este análisis.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.