Economía

Los activos del sistema financiero colombiano crecieron cerca de 6% en agosto

Al cierre de agosto, los activos del sistema financiero alcanzaron $2.140,5 billones, con lo cual el crecimiento real anual se situó en 5.9%, reportó la Superintendencia Financiera. Los activos totales crecieron $14,4 billones frente al mes anterior, como resultado de un incremento en $5,2 billones en los instrumentos de patrimonio de emisores extranjeros y $2,6 billones en títulos de tesorería TES.

Los activos de las entidades vigiladas ascendieron a $1.047,7 billones y los recursos de terceros, incluyendo activos en custodia, a $1.092,8 billones. Los fondos administrados por las sociedades fiduciarias registraron $707 billones, de los cuales $200,3 billones correspondieron a custodia. La relación de activos totales a PIB fue 207,1%.

Las inversiones en el mercado de capitales del sistema financiero alcanzaron los $906,6 billones. El incremento anual fue de $56,9 billones, explicado principalmente por el mayor saldo de los instrumentos de patrimonio de emisores extranjeros, títulos de tesorería TES, así como por otros títulos del Gobierno Nacional, que aumentaron en $40,7 billones, $14,6 billones y $6,9 billones, respectivamente. El portafolio de inversiones de los recursos de terceros administrados representó el 62,2% del total de inversiones del sector financiero.

La reapertura de las economías desarrolladas y emergentes coincide con el mejor desempeño de la renta variable y la renta fija. A su vez, el incremento en los precios de los commodities refleja la progresiva dinamización de la demanda global. Los fideicomitentes de negocios administrados por las sociedades fiduciarias registraron rendimientos acumulados de $4,2 billones, cifra que representa un incremento frente al mes anterior ($2,6 billones).

Los inversionistas de los 191 fondos de inversión colectiva (FIC) administrados por las sociedades fiduciarias, las sociedades comisionistas de bolsa de valores (SCBV) y las sociedades administradoras de inversión (SAI) presentaron una recuperación en el saldo de $162,7 miles de millones, debido principalmente a ganancias netas en la valoración de instrumentos de deuda.

Los inversionistas de los 91 fondos de capital privado (FCP) administrados por sociedades fiduciarias e intermediarios de valores tuvieron rendimientos acumulados por $323,5 mil millones. En el caso de los fondos de pensiones obligatorias, a los 16.848.823 de afiliados se les abonaron en el último año a sus cuentas individuales rendimientos acumulados por $16,2 billones.

Por tipo de industria, y como era de esperarse en esta coyuntura, se observaron reducciones en las utilidades frente al año anterior. Al cierre de agosto, los establecimientos de crédito (EC) alcanzaron resultados acumulados por $4,6 billones, cifra inferior en $4,3 billones (-48.1%) frente a 2019 y superior en $45 mil millones respecto al mes inmediatamente anterior. La industria aseguradora registró $1,4 billones (-23.6% frente a 2019) y las sociedades administradoras de fondos de pensiones y cesantías $505,2 mil millones (-39.7% frente a 2019).

En agosto el saldo total de la cartera bruta ascendió a $523.6 billones, con lo que el indicador de profundización alcanzó el 50.7% del PIB. En términos reales el saldo de la cartera bruta continúa registrando una variación anual positiva de 5.3%, tasa levemente inferior a la registrada el mes anterior (6.5%) y por encima de la media de los últimos 5 años (4.1%).

La cartera comercial registró un crecimiento de 6.7%, impulsada por los desembolsos al segmento corporativo equivalentes a $9.5 billones. Consumo y vivienda, continuaron desacelerándose durante agosto al registrar variaciones reales anuales de 3.2% y 5.5%, respectivamente. En contraste, la cartera de microcrédito se contrajo en 1.1%, comportamiento que se viene registrando desde principios de 2018.

Los desembolsos han reaccionado a la reactivación sectorial, al alcanzar $20.4 billones en agosto. No obstante, aún se encuentran por debajo de los niveles previos al brote del Covid-19 como producto de factores de oferta y demanda, en el primero, ante el cambio de apetito al riesgo de las entidades y en el segundo, por una menor propensión a endeudarse en un contexto de elevada incertidumbre.

En agosto se registraron cerca de 1.2 millones de solicitudes de crédito, la tasa de aprobación en las empresas alcanza el 82.4%, mientras que, en las carteras masivas esta cifra alcanza un 24.5% en consumo y en vivienda 64%. En estos dos portafolios, la menor tasa de aprobación coincide con la afectación del mercado laboral. Hacia adelante, conforme la incertidumbre en torno a la recuperación se vaya diluyendo es de esperar que el ritmo de desembolsos recobre los niveles pre-pandemia.

Dado que el Programa de Acompañamiento a Deudores (PAD) busca encontrar soluciones estructurales para los deudores, su aplicación ha sido gradual. Al cierre del 26 de agosto cerca de 297 mil deudores redefinieron sus créditos en el marco de este programa. Por monto, los principales segmentos objeto de esta estrategia han sido tarjeta de crédito ($1.1 billones), libre inversión ($791.7 mil millones) y vivienda NO VIS ($496.4 mil millones), lo que confirma que predomina el análisis individual de la situación de los deudores.

En el marco del PAD, y para esta misma fecha, el beneficio de recorte de tasas de interés fue de 230 puntos básicos (pb), la ampliación del plazo representó en promedio unos 26 meses y la duración de los nuevos periodos de gracia fue en promedio de 4 meses.

La finalización de las medidas de contención no se ha traducido en un deterioro significativo de la cartera. De un lado, la cartera al día (aquella que registra mora menor o igual a 30 días) ascendió a $500.5 billones, lo que equivale a un crecimiento real anual de 5.4% y un 95.6% del saldo total. De otro lado, la cartera vencida, es decir aquella con mora superior a 30 días, registró un saldo de $23.1 billones, equivalente a una variación real anual de 3.6%. El incremento refleja que algunos deudores que se acogieron a las medidas contempladas por las CE 007 y 014 de 2020 continuaron experimentando dificultades para atender sus pagos. No obstante, la dinámica del recaudo es positiva y revela que gran parte de la cartera que se acogió a periodos de gracia o redefiniciones retomó sus hábitos de pago conforme se ha venido produciendo el descongelamiento.

Los depósitos y exigibilidades registraron en agosto un saldo de $496.3 billones con una variación real anual de 13.6%. Por tipo de depósito, se produjo una reducción mensual de $1.8 billones en el saldo de las cuentas de ahorros (-0.8% mes) y un aumento de $349.3 mil millones en las cuentas corrientes (0.5% mes); no obstante, las variaciones reales anuales fueron del orden de 23.1% y 21.2%, respectivamente. Por su parte, se observó una disminución de $2.7 billones en el saldo de los CDT.

Las cuentas de ahorro cerraron el mes con un saldo de $234.7 billones, los CDT en $180 billones y las cuentas corrientes en $69.5 billones. Una posible fuente de explicación a esta dinámica es que algunas personas están retornando a los FICs, contrario a la tendencia que se observó en marzoabril, que fue un traslado desde estos instrumentos hacia depósitos a la vista.

El saldo de los CDT con vencimiento superior a un año fue $108.7 billones, del cual $85.0 billones correspondieron a depósitos con plazo mayor a 18 meses, es decir, el 47.2% del total de CDT. La tenencia de CDT se distribuyó 72.4% en personas jurídicas y 27.6% personas naturales

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