Economía

El FMI rechaza nueva herramienta para créditos de pandemia más flexibles

(Bloomberg) -- El Fondo Monetario Internacional rechazó recientemente una nueva herramienta propuesta que habría ofrecido créditos pandémicos a los países con condiciones más flexibles de lo habitual, eligiendo en cambio trabajar dentro de la flexibilidad de los programas existentes, según personas familiarizadas con las conversaciones.

El debate sobre el Fondo de apoyo para pandemias tuvo lugar en las semanas previas y hasta las reuniones anuales del FMI a mediados de octubre mientras este preparaba anuncios de nuevas iniciativas, dijeron las personas, que pidieron no ser identificadas porque las conversaciones eran privadas.

El consenso entre el directorio del FMI, que representa a los Ministerios de Finanzas de los países miembro, fue que las herramientas actuales pueden realizar los créditos necesarios y que no deberían crear otros nuevos sin una demanda o necesidad obvia, dijeron las personas. Tal medida requeriría la aprobación de miembros del directorio que representan 85% del poder de voto del FMI.

Gerry Rice, portavoz del FMI, declinó comentar directamente sobre la propuesta.

"Seguimos aplicando la flexibilidad disponible en las herramientas de crédito del FMI, aprobadas por nuestro directorio ejecutivo, para apoyar a nuestros países miembro y calibradas a sus necesidades relacionadas con la pandemia", dijo en un comunicado enviado por correo electrónico. "Esto ha permitido al FMI responder a esta crisis como nunca antes en nuestra historia y ayudar a nuestros países miembro en una escala y velocidad sin precedentes".

El FMI ha puesto a disposición de más de 80 países más de US$100.000 millones en nuevo financiamiento desde el inicio de la pandemia, en su mayoría con condiciones limitadas o nulas, y en abril duplicó el límite de acceso anual que tienen los países al financiamiento de emergencia.

La creación de la nueva herramienta fue otra opción preparada por el personal del Departamento de Estrategia, Políticas y Revisión. Dijeron que dado el impacto sin precedentes del virus, el fondo podría permitir a los países con problemas de liquidez períodos de pago más largos y también que hicieran cambios de política hacia el final del crédito una vez que el camino de la pandemia sea más claro, en lugar de hacerlo inmediatamente, dijeron las personas.

Los créditos del FMI generalmente se desembolsan en un período de uno a tres años.

En general, el FMI ha recibido solicitudes de ayuda de dos tipos de países: un grupo tenía una base más sólida antes de la pandemia y se enfrenta a una crisis de liquidez como resultado del virus. Otros enfrentan desafíos de solvencia más difíciles debido al virus, pero se consideraba que necesitaban cambios de política incluso antes de la pandemia.

La llamada condicionalidad ha convertido al FMI en un imán de críticas a través de los años. Pero el fondo ha operado tradicionalmente sobre la idea de que exigir a los países que se comprometan con reformas fundamentales, como la reducción de los déficits presupuestarios mediante reducciones de gastos, control de la inflación y lucha contra la corrupción, es necesario para crear un crecimiento autosostenible que los aleje de la dependencia de prestamistas multilaterales como el FMI y el Banco Mundial.

El FMI también ha considerado otra medida que aumentaría efectivamente el capital disponible para los países sin condiciones: una nueva asignación de sus reservas, conocida como derechos especiales de giro. La Administración de Donald Trump ha bloqueado una propuesta para emitir US$500.000 millones de los activos, criticando la idea por no estar dirigida a los países pobres. No obstante, podría revivir bajo el presidente electo, Joe Biden.

Algunos miembros del directorio del FMI que se opusieron a la nueva facilidad pandémica no querían que financiara a naciones que necesitan reformas para hacer frente a la debilidad subyacente y preexistente, dijeron las personas. Otra preocupación era que otorgar créditos a países sin condiciones podría resultar en un incumplimiento del reembolso al fondo y, por lo tanto, pondría en riesgo los recursos del FMI.

Un mecanismo similar fue propuesto en julio por dos exfuncionarios del FMI: Adnan Mazarei, investigador senior no residente del Peterson Institute for International Economics en Washington, y Matthew Fisher.

Mazarei y Fisher argumentaron que en ausencia de una nueva facilidad, el FMI podría necesitar flexibilizar la condicionalidad en algunas de sus herramientas tradicionales de créditos. Si eso sucediera, sería difícil restaurar los estándares cuando termine la pandemia, dijeron.

"Propusimos que hubiera una cláusula de caducidad en esta facilidad, que solo se usaría hasta que termine la pandemia", dijo Mazarei en una entrevista.

El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, también instó a considerar el Fondo de apoyo para pandemias el mes pasado durante las reuniones anuales del FMI.

La decisión del FMI de renunciar al nuevo instrumento se da tras su creación en abril de la Línea de liquidez a corto plazo, una herramienta para ayudar a los países a aliviar problemas de liquidez moderados antes de que se intensifiquen. El fondo pronosticó al lanzar el instrumento que la demanda podría llegar a los US$50.000 millones, pero hasta ahora no ha tenido solicitudes.

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