Economía

FMI prevé crecimiento de 5% este año en Colombia, pero recuperación llegaría con nuevo gobierno

  • Se está produciendo una recuperación gradual, y se prevé que el crecimiento repunte hasta aproximadamente el 5% en 2021.

Si bien se proyecta que el PIB de Colombia se recupere gradualmente este año, con crecimiento hasta 5%, solo hasta el segundo semestre de 2022, es decir, con el inicio de un nuevo gobierno *, se pudiera regresar al ritmo de crecimiento que traía el país antes de la pandemia, advierte un diagnóstico del FMI, que, además, sugiere una alta necesidad de financiamiento externo por parte del gobierno nacional.

La conclusión es del Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, que acaba de terminar una revisión conjunta de cifras con el equipo económico del gobierno y la Junta Directiva del Banco de la República.

Las siguientes son las principales conclusiones, del dictamen que emitió el FMI sobre la situación de las finanzas e indicadores económicos de Colombia. 

Colombia se ha visto gravemente afectada por la pandemia, pero la respuesta en materia de política ha sido oportuna y bien coordinada.

El COVID-19 ha provocado graves efectos económicos y sociales, entre ellos, más de 60.000 muertes. Más de 5 millones de empleos se vieron afectados de forma temporal y el PIB se contrajo un 6,8% en 2020, la mayor recesión registrada en Colombia.

Las autoridades hicieron uso de la flexibilidad que le permite su sólido marco de política económica para dar una respuesta coordinada y oportuna. Junto al Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), creado para respaldar la respuesta a la pandemia, las medidas de emergencia han apoyado al sector de la salud, los hogares y las empresas.

El tipo de cambio flexible, la política monetaria expansiva y el apoyo de liquidez, la suspensión temporal de la regla fiscal y las medidas macroprudenciales mitigaron las consecuencias de la pandemia.

En febrero se dio comienzo a un programa de vacunación nacional que abarcará la mayoría de la población.

Se está produciendo una recuperación gradual, y se prevé que el crecimiento repunte hasta aproximadamente el 5% en 2021.

Según los supuestos del personal técnico sobre la disminución de las infecciones, el aumento de las vacunaciones y los confinamientos limitados, se proyecta que el PIB se recupere gradualmente este año, aunque no se prevé que vuelva a los niveles observados antes de la pandemia hasta el segundo semestre de 2022.

Los mercados laborales han repuntado parcialmente y el desempleo ha caído desde su máximo, aunque los confinamientos locales han reducido recientemente las mejoras en el empleo.

Tanto los riesgos internos como externos para el crecimiento continúan inclinándose a la baja.

Se proyecta que el déficit en cuenta corriente se amplíe hasta el 3¾% del PIB debido al aumento del crecimiento y al repunte de las importaciones.

Se prevé que las necesidades de financiamiento externo sigan siendo elevadas.

Sin embargo, a medida que se recupere la inversión extranjera directa (IED) no relacionada con el petróleo y las necesidades de endeudamiento público disminuyan, se estima que la proporción de flujos de capitales privados en el financiamiento externo aumente.

Por último, los decididos esfuerzos de Colombia por integrar a los inmigrantes venezolanos en la economía, más recientemente otorgándoles el Estatuto Temporal de Protección, debería aumentar el potencial de crecimiento de Colombia a mediano plazo.

Los reconocimientos del FMI

El directorio ejecutivo del FMI reconoció los muy sólidos marcos institucionales e historial en la aplicación de políticas en Colombia, lo que ha permitido una respuesta oportuna y bien ejecutada ante el COVID-19.

Tomando nota de la aún incipiente recuperación en un contexto de considerable incertidumbre y riesgos a la baja, los directores hicieron hincapié en la necesidad de mantener las políticas de apoyo en el corto plazo, salvaguardando al mismo tiempo la estabilidad financiera y la sostenibilidad fiscal de mediano plazo.

Los directores tomaron nota de la suspensión temporal de la regla fiscal para acomodar el gasto de emergencia y apoyar así al sector de la salud, los hogares y las empresas.

A medida que la pandemia disminuya, las medidas de emergencia deben retirarse de forma gradual. Los directores celebraron el plan de reforma fiscal, anclado en la movilización duradera de ingresos y mejoras en la administración tributaria.

Convinieron que la vuelta a la regla fiscal protegería el marco fiscal y anclaría la sostenibilidad de la deuda pública y la consolidación fiscal en el mediano plazo.

En este sentido, los directores destacaron la importancia de lograr un equilibrio adecuado entre flexibilidad y credibilidad. Instaron a las autoridades a considerar mejoras en el marco fiscal y su implementación.

Los directores celebraron las medidas adoptadas por el banco central para suministrar liquidez y el uso equilibrado de una política regulatoria y de supervisión flexible para apoyar el crédito durante la crisis.

Si bien la política monetaria podría relajarse aún más si fuera necesario, es preciso continuar la vigilancia en la supervisión financiera y utilizar políticas macroprudenciales para salvaguardar la estabilidad financiera.

Los directores acogieron con satisfacción el compromiso de las autoridades de mantener un tipo de cambio flexible. Constataron que el primer desembolso de Colombia en el marco de la Línea de Crédito Flexible (LCF) complementó el financiamiento público y externo y contribuyó al mantenimiento de reservas externas fuertes.

Los directores celebraron la intención de las autoridades de tratar el acceso restante a la LCF como precautorio.

La acumulación de reservas continuada en el tiempo ayudará a mantener una cobertura adecuada.

Los directores alentaron el mantenimiento de los esfuerzos de fomento del empleo, el crecimiento inclusivo y la competitividad externa, con la implementación del Plan Nacional de Desarrollo y los Acuerdos de Paz, y encomiaron los esfuerzos de las autoridades por integrar a los inmigrantes de Venezuela en la economía.

Los directores también reconocieron los avances en materia de gobernanza y transparencia, y alentaron el mantenimiento de los esfuerzos para reforzar los marcos de lucha contra la corrupción y prevención del blanqueo de capitales y lucha contra el financiamiento del terrorismo.

* Esta anotación al inicio del informe es del Editor, y no del FMI

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