Economía

En el primer trimestre continuó la recuperación de la industria colombiana

Al cierre del primer trimestre del año, los indicadores de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC) continúan registrando resultados positivos en la actividad manufacturera con crecimientos en producción y ventas, una mayor utilización de la capacidad instalada, pedidos e inventarios en buenos niveles y un clima para los negocios que muestra una situación favorable.

En el período enero-marzo de 2019, comparado con el mismo lapso de 2018, la producción aumentó 2,8%, las ventas totales 2,7% y, dentro de éstas, las ventas hacia el mercado interno 3,6%. En el año inmediatamente anterior, estas tasas eran de 0,9%, 1,5% y 1,8%, respectivamente.

Las cifras sobre crecimiento son sólidas y positivas, la industria ha respondido a las señales de largo plazo. Este impulso se debe aprovechar para verdaderamente fortalecer el crecimiento económico, que debe ser un punto primordial en la agenda económica nacional.

Es así como el volumen de pedidos y la situación favorable presentan una tendencia creciente; la capacidad instalada se ha estabilizado en niveles altos; y las mejores expectativas para los próximos meses presentan una mejora significativa.

Asimismo, otros indicadores de la economía reflejan esta situación favorable. El comercio al por menor crece 4,8% al mes de marzo y la demanda de energía no regulada de la industria crece 2,1% en los primeros tres meses del año. Además, con respecto al mismo periodo del año anterior, el empleo en la industria manufacturera en el trimestre enero-marzo muestra un crecimiento de 15.000 nuevos puestos de trabajo.

Además, otros indicadores de la economía reflejan una tendencia menos favorable. Así lo muestra el índice de confianza del consumidor que para el mes de abril presentó una caída de 9,6%. Por su parte, las exportaciones totales, para el primer trimestre del año tuvieron un decrecimiento del 1%.

El 51,6% de los industriales tiene planes inversión, lo que constituye una buena noticia sobre las perspectivas del sector. Se destaca que este porcentaje es mayor a lo registrado en marzo del año pasado.

El indicador de uso de la capacidad instalada también se recuperó pasando de 79,7% en marzo de 2018 a 81,8% en marzo de 2019, situándose por encima del promedio histórico (76,4%).

Respecto a los indicadores de inventarios y pedidos, en marzo el 93,5% de la producción encuestada califica sus pedidos como altos o normales, cifra muy superior a la registrada en marzo de 2018 (88,4%).

En el caso de los inventarios, éstos son calificados como altos por el 17,5% de la producción manufacturera. En marzo de 2018, el 16,1% de la producción consideraba como altos sus inventarios.

La percepción de los empresarios sobre el clima de los negocios presenta una buena dinámica en el mes de marzo. En efecto, en este mes, el 68% de los encuestados consideró la situación actual de su empresa como buena, resultado significativamente superior al 59% observado en el mismo mes de 2018.

Por su parte, el porcentaje de empresas que prevé una mejor situación en el inmediato futuro fue reportado en marzo de 2019 por el 46,7% de los encuestados, nivel por encima de la cifra registrada en el mismo mes del año pasado (41,4%).

Para el mes de marzo, los principales obstáculos que enfrentaron los empresarios en el desarrollo normal de su actividad son en su orden: falta de demanda, seguida por costo y suministro de materias primas, volatilidad de la tasa de cambio, estrategias agresivas de precios y comercialización, contrabando, infraestructura inadecuada y altos costos logísticos.

Al evaluar el comportamiento de las ventas en unidades durante estos primeros 4 meses del año, en el 60% de las empresas, las ventas aumentaron en este periodo, para el 32,3% disminuyeron y para el 7,7% permanecieron igual la cantidad de productos despachados. Estos resultados permiten reafirmar el buen momento de la industria colombiana que presentó niveles de recuperación en 2018 y para este año busca consolidarse.

Tomar la decisión de realizar un proyecto de inversión productiva significa para una empresa que confía en el ambiente económico actual, que quiere ser más competitiva y que producto de un buen rendimiento posee recursos o la capacidad de endeudarse. Todo esto va relacionado de buenas expectativas y de perspectivas de crecimiento económico para esa economía. Es por eso que este mes incluimos el módulo de preguntas sobre las decisiones de inversión dentro de las empresas. Se les preguntó si adelantaban o tenían planeado llevar a cabo un proyecto de inversión en el presente año; el 51,6% de las empresas tiene previsto o está desarrollando un proyecto de inversión, el 45,1% no lo tiene previsto y el 3,3% faltante aplazó realizar algún proyecto de inversión productiva.

Para las empresas que sí están adelantando proyectos de inversión en 2019, les pedimos que especificaran el objetivo de éstos. Un 58,3% afirmó que sus proyectos buscarán la modernización tecnológica, 35,7% tienen como objetivo la reposición de equipo, 34,5% el ensanche de la planta de producción, 29,8% busca invertir en innovación y 25,0 % en la ampliación del mercado interno.

Entre las mayores dificultades que tienen las empresas encuestadas para desarrollar sus proyectos de inversión productiva están el flujo de caja/disponibilidad de capital (34,1%), la falta de demanda (11,1%), las tasas de cambio (10,3%), los altos costos (8,7%) y la incertidumbre económica y política (7,9%).

Dentro del módulo de pregunta especial para este mes, indagamos sobre los factores que las empresas consideran favorables que inciden sobre la decisión de los inversionistas. Dentro de los resultados, las compañías creen que lo que más influencia de manera positiva a un inversionista es la estabilidad económica, política y fiscal (36,8%), seguido por el buen rendimiento de la compañía (28%), la calidad, reconocimiento y antigüedad de la marca (24,8%), las buenas perspectivas de crecimiento económico (19,2%), una mayor inversión tanto pública como privada junto con los incentivos tributarios a la inversión (11,2%), las oportunidades en nuevos mercados (9,6%), mayor confianza y demanda del consumidor (8%), tasas de interés e inflación estables (6,4%), los recursos físicos y humanos del país (6,4%), la situación de orden público (4,8%), la tasa de cambio (4,8%) y finaliza como factor favorable la competitividad del país (4%).

Se les preguntó también por los factores que ellos consideran desfavorables para un inversionista. Lidera la lista la legislación tributaria (y su incertidumbre) con 33,1%, le siguen la incertidumbre jurídica y normativa (27,4%), incertidumbre política (21,8%), incertidumbre económica (local y mundial) con 20,2%, situación de orden público (13,7%), tasa de cambio (13,7%), precios y la alta competencia (13,7%), altos costos (financieros, logísticos, etc) con 12,9%, competencia desleal (12,1%), riesgo (calificación país), liquidez y rentabilidad (11,3%), informalidad, desempleo y mano de obra no calificada (9,7%) y situación política de países vecinos (5,6%), corrupción (4,8%) y condiciones climáticas con 3,2% de los empresarios que respondieron.

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