Empresas

Viveros, un retoño exportador que ya genera 22 millones de dólares a Colombia

  • En Colombia las zonas de producción viverista son 65 y 75% de ellas se concentran en Cundinamarca, Fusagasugá, San Antonio del Tequendama, Antioquia, eje Cafetero Valle del Cauca, Tolima y Cauca.
Jairo Cadavid, presidente de Colviveros, comparte una interesante visión de bionegocio en Colombia.

En medio de la pandemia, las angustias de la gran economía colombiana por cuenta del bajonazo petrolero, que genera más de 60% de los ingresos a Colombia, la caída industrial y el desempleo, el refrescante y ambiental renglón de los viveros está ganando cada vez más terreno y ya le aporta cerca de 22 millones de dólares a la canasta exportadora.

El balance lo entrega el presidente de Colviveros, Jairo Cadavid, quien le presentó a El Economista una visión sobre las inmensas posibilidades que tiene la actividad relacionada con la producción, comercio y exportación de plantas vivas.

Colviveros agrupa a 600 personas y empresas en 15 departamentos, constituyendo una sólida red de afiliados, con caracterización sobre su labor en los mercdados mercado interno e internacional.

En Colombia las zonas de producción viverista son 65 y 75% de ellas se concentran en Cundinamarca, Fusagasugá, San Antonio del Tequendama, Antioquia, eje Cafetero Valle del Cauca, Tolima y Cauca.

Las estadísticas realizadas por Colviveros han permitido determinar que 90% de quienes se dedican a la actividad corresponden a economía familiar campesina, al tiempo que 10% son grandes viveristas que cuentan hasta con 200 trabajadores.

Cadavid señala que desde el punto de vista empresarial, el Viverismo organizado es el que más genera empleos por hectárea y su actividad está concentrada en las exportaciones, pues mueve cerca de 400 empleos, unos 50 por hectárea.

De la pandemia a la oportunidad

Jairo Cadavid explica que justo cuando el sector de los viveros venía consolidándose al cierre de 2019 e iniciaba un 2020 con un promisorio panorama, llegó la pandemia y de inmediato causó estragos en esa dinámica, con una caída hasta de 80% de las ventas en abril.

No obstante, esta crisis ha revertido en una mayor tendencia de las personas a llevar naturaleza a su casa, como un elemento de generación de ambientes saludables en los distintos espacios del hogar.

Cadavid señala que hay una tendencia a mayor consumo de plantas, no solo desde el punto de vista ornamental, sino también desde lo emocional, el estado de ánimo, el bienestar, y el aire que se respira.

Oportunidad exportadora

El presidente de Colviveros señala que el mercado externo ya se convierte en una gran oportunidad, pero ello funciona para empresas enfocadas solo en es objetivo.

Por ejemplo, los últimos datos recogidos por el gremio reportan la venta de material ornamental certificado a Estados Unidos del orden de 70 millones de plantas vivas. Estas también se venden en las Antillas.

De las ventas al exterior reportadas en 2019 por 22 millones de dólares, 12 millones de dólares correspondieron a follajes, mientras a las plantas vivas correspondieron 10 millones de dólares.

De hecho, Colviveros en los últimos cuatro años ha promovido misiones comerciales para los viveristas,  llevándolos a conocer experiencias en California, Brasil y México, para conocer la mejor manera de atender los mercados de exportación.

Otro frente de gran proyección en el renglón es el digital. Es un campo muy interesante porque mientras al inicio del año se estimaba que las ventas totales de los viveros podían ser del orden de 5% por canales propios o de terceros y plataformas, en la actualidad se observan nuevas e interesantes iniciativas bajo esta modalidad.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.