Empresas

Ya están puliendo la venta de Inmunizadora de Maderas del Oriente

  • Entre sus clientes se cuentan empresas de energía, que le compran, entre otros, postes para la redes de transmisión de energía.
Lía Nicolasa Heenan Sierra lidera desde Crowe GCA este proceso de venta.

En $7.968 millones, fijó la Sociedad de Activos Especiales (SAE) el valor de la garantía para la venta del 100% de las acciones en circulación de la compañía Inmunizadora de Maderas de Oriente (IMO).

La entidad añadió que para participar en el proceso se pueden realizar, entre otros, una consignación en su cuenta corriente.

También se puede conformar un patrimonio autónomo, en que el aspirante coloca los recursos ofertados por la compra del activo, bajo una orden inmediata de pago, si resulta ganador.

A los postores que no resulten triunfadores de la puja, los recursos serán devueltos, dentro de los 15 días calendario siguientes a la finalización de la misma, que está prevista para el próximo 23 de marzo.

La SAE puso en venta el pasado ocho de febrero la Inmunizadora de Madera Oriente Ltda., que fue fundada en 1979 y se dedica a la transformación de maderas de diferentes usos, así como a la recuperación y adaptación de tierras para reforestación con árboles de uso industrial usadas como materia prima con el fin de fabricar papeles y cartones.

El valor del precio mínimo de venta fue determinado a partir del resultado de una valoración realizada por una banca de inversión y aprobado en sesión del comité técnico de sociedades de la SAE el siete de diciembre del 2020.

En el corazón de Boyacá

La compañía en venta cuenta con una sede administrativa ubicada en Tunja y una planta de producción en Oicatá (Boyacá).

Entre sus clientes se cuentan empresas de energía, que le compran, entre otros, postes para la redes de transmisión de energía.

En el 2007, la Fiscalía General de la Nación inició el proceso de extinción de dominio de la propiedad accionaria de IMO, que pertenecía entonces a los españoles Manuel y Catalina Abajó, por el delito de lavado de activos, pasando dicha firma control del Estado.

Dicho proceso de expropiación incluyó, entre otros bienes, a la conocida casona Villa Adelaida, situada en la calle 70A con carrera 5a. de Bogotá.

IMO recibe el 52% del arriendo de sus ingresos anuales del arriendo de un parqueadero, que está situado en un lote de 3.000 metros cuadrados, y puede ser urbanizado.

Dichos ingresos le llegan a la empresa través de una participación del 71% en un fideicomiso, que administra el contrato de arrendamiento con una compañía especializada en el negocio de parqueaderos.

El restante 48% de la facturación la obtiene la inmunizadora de maderas de sus actividades de procesamiento, en Oicatá (Boyacá), de materias primas para elaboración de postes, papeles y cartones.

Acompañamiento y producción

La firma encargada de acompañar y promocionar la venta de IMO entre inversionistas institucionales y fondos de capital nacionales y extranjeros es Crowe GCA S.A.S. (Global Corporate Advisory), que es representante en Colombia de un brazo la multinacional Crowe, enfocado en la consultoría en finanzas corporativas.

En detalle, al frente de la promoción y acompañamiento entre inversionistas institucionales y fondos de capital se encuentra Lía Nicolasa Heenan Sierra, quien, entre otros, fue presidenta de la Central de Inversiones (Cisa).

El activo central de IMO es la reforestación y la producción de materias primas para las industrias de papel y cartón, pero también cuenta con una línea para la elaboración de postes usados en el tendido de redes eléctricas y telecomunicaciones, la posibilidad de emitir bonos de carbono y residuos, que se pueden usar para producir biomasa.

Además de las propiedades en Oicatá (Boyacá) y Bogotá, IMO es propietaria de un terreno de plantaciones en Guasca (Cundinamarca).

En el curso de la subasta electrónica de IMO se conocerá el valor de los pasivos, pero estos los asume el comprador, que los estimará dentro de su oferta.

No obstante, el comprador no recibe responsabilidades laborales, pues las personas que trabajan en IMO cumplen un encargo de la SAE.

Las normas urbanísticas permiten la construcción de torres hasta de ocho pisos de altura y otros usos en el terreno anexo a Villa Adelaida, por lo que puede armonizarse con la casona, que en el 2004 fue declarado bien de interés cultural y fue restaurada en el 2018, a un costo de $5.000 millones.

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