Todos

¿Agoniza el peso colombiano para abrirle paso a la dolarización?

  • Para Hanke, es momento de dolarizar la economía colombiana, así como ocurrió con Panamá, Ecuador y El Salvador en América Latina.
Steve Hank le dice al gobierno del presidente Duque que la dolarización es una obviedad.

Steve Hanke, uno de los economistas más famosos del mundo revivió una vieja propuesta y se refirió en la prestigiosa revista Forbes a lo que denomina la agonía del peso colombiano y la reciente devaluación.

El experto señala que la misma está influenciada por las erradas decisiones del Banco de la República, entre ellas la inexplicable comprar de dólares cuando la divisa subía, y pasaba incluso los 3 300 pesos.

Para Hanke, es momento de dolarizar la economía colombiana, así como ocurrió con Panamá, Ecuador y El Salvador en América Latina.

Si se toma la Tasa Representativa del Mercado más baja de este año, 3 072 pesos, y se compara con la más alta, 3 459, el peso colombiano ha perdido el 12,5 % de su valor en aproximadamente seis meses frente al dólar. Actualmente, Colombia tiene la segunda divisa más devaluada de la región, por debajo de Argentina, esto sin duda supone retos como oportunidades de negocio.

El economista señala que desde agosto de 2014, el peso colombiano ha perdido el 45 % de su valor frente al dólar. Este escenario ha hecho que el peso suba y baje como un «yoyo», generando una tendencia a largo plazo de debilidad. Y fue más allá, al asegurar que la devaluación del peso colombiano frente al dólar es un "robo".

Perdedor de largo plazo

A su juicio, la volatilidad del escenario económico mundial hace que el peso colombiano sea un perdedor a largo plazo. Siendo la devaluación un "desestabilizador destructivo".

Y llega a una conclusión que actualmente analistas y economistas se hacen si es viable o no que el país entre en el juego de la dolarización.

"Tal vez sea hora de que el Gobierno elimine oficialmente el peso y les dé a los colombianos lo que prefieren: el dólar estadounidense", dijo.

Para defender su postura de la dolarización en Colombia, Hanke puso de ejemplo a Panamá como "el abuelo de las dolarizaciones latinoamericanas".

País que adoptó oficialmente el dólar en 1903, permitiendo que los riesgos de tipo de cambio y la posibilidad de crisis cambiarias frente al dólar estadounidense desaparecieran.

Advierte que la dolarización panameña mitiga en gran medida la posibilidad de las crisis bancarias, porque dicho sistema está integrado al sistema financiero internacional.

Baja inflación

Los países que están dolarizados oficialmente producen tasas de inflación más bajas, menos variables y tasas de crecimiento económico más altas y más estables que los países comparables con bancos centrales que emiten monedas nacionales. "La dolarización es, por lo tanto, deseable", afirmó el economista.

Precisamente, ha señalado el Banco de la República, autoridad monetaria en Colombia, que está trabajando en reducir la inflación, pero que para finales de este año la inflación cerraría en 3,6 %, por encima de la meta del 3 %.

A renglón seguido, el prestigioso economista señala que en tres países en América Latina que tienen al dólar oficialmente como divisa, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en términos de dólares estadounidenses ha sido más estable que el crecimiento en los países que emiten sus propias monedas nacionales:

Finalmente, le envió un mensaje al Gobierno de Iván Duque, al asegurar que "es hora de que el Gobierno colombiano adopte la misma conclusión que hizo el último gran economista del MIT, Rudi Dornbusch: la dolarización oficial es una obviedad".

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.