Sociedad

"Diario de sapos y brujas, príncipes y princesas", el libro de Mía Paz que conecta con el amor propio

  • "Mirando profundo no es la nariz, no son los kilos que sobren o falten, tampoco la estatura o el cabello. Es la historia que nos contamos acerca de nosotros mismos".
Esta es la obra presentada por Mía Paz, que abre caminos hacia el interior y la autoestima del ser humano.

La escritora Mía Paz presentó en Bogotá su libro "Diario de sapos y brujas, príncipes y princesas", una obra que invita a in interesante viaje hacia el interior del ser humano y el amor propio.

"Diario de sapos y brujas, príncipes y princesas" escrito por la coach Mía Paz, con el sello Diana de la casa Editorial Planeta, es una obra enfocada en conectar a las personas con el amor propio, la valía de los seres humanos y la creación de visiones poderosas.

Incluye valiosos tips de hombres y mujeres de varias partes del mundo, que algún día fueron sapos o brujas y que finalmente lograron ser príncipes o princesas.

Deportistas, modelos, reinas, gente de carne y hueso que al encontrarse consigo mismos han tenido mucho éxito en su vida y ahora son aporte para otros desde distintas plataformas y roles.

Este novedoso diario es una compilación de historias de superación personal de personajes que por distintas circunstancias perdieron el rumbo en la vida, muchos de ellos pensaron en suicidarse y llegaron a considerar que su vida no tenía sentido porque sus relaciones de pareja habían fracasado.

Nueva visión de sí mismo

Hoy, producto de verse frente a un espejo y retarse para enamorarse de ellos mismos, han tenido una nueva visión de sí mismos y de la vida. La obra se centra en relaciones de pareja y el amor propio.

La mujeres buscando ser perfectas, estresadas por su figura, su nariz, su peso, su apariencia física y desesperadas por encontrar el amor de su vida, el príncipe azul y ausentes de sí mismas.

Por su parte, el hombre enfrentándose a sus propios retos. Ha sido educado para ser "el mero, mero", como dicen en México. Sin embargo, son seres humanos que viven en una presión social muy grande y que en la nueva era rinden culto a su figura.

Ellos también se preocupan por su nariz torcida, por el abdomen y el tejido adiposo, algunos sufren por su estatura, su cabello, su sonrisa y se agobian pensando si un centímetro hará la diferencia.

Mirando profundo no es la nariz, no son los kilos que sobren o falten, tampoco la estatura o el cabello. Es la historia que nos contamos acerca de nosotros mismos la que nos lleva a escondernos y a perdernos la posibilidad de ser príncipes o princesas.

Muchas personas en algún momento de nuestras vidas hemos permitido que otros nos utilicen y les hemos dado permiso para que minen nuestro valor.

Como mujeres, al mirarnos al espejo y ver que no somos tan "perfectas" como las que salen en la televisión y en la revista de modas, hemos sentido miedo y, literalmente, nos hemos llevado al papel de cenicientas, esperando que un día llegue el príncipe azul para salvarnos, cuando jamás hemos estado para nosotras mismas.

Curiosamente, una modelo decía: "Mi foto de perfil de Instagram es fabulosa, me veo waoooo, pero esa no soy yo. Es una mujer hermosamente producida".

Claro que no somos las únicas. Es una patología del ser humano que no se ama. A ellos también les pasa algo similar.

Existen millones de hombres deambulando en el sinsentido de la vida como zombis, esperando que llegue su media naranja para completarlos, buscando en camas ajenas el valor que han perdido, indagando en sus chats para ver si encuentran una palabra que les eleve su autoestima y les alimente su ego, olvidándose de que su brillo está adentro.

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