Sociedad

Expertos alertan secuelas por creciente retiro de niños de jardines y colegios que deriva la pandemia

  • La otra pandemia es el 'frenazo en el proceso educativo de niños menores de 12 años de edad, quienes han tenido que adaptarse a los nuevos modelos educativos. Las cifras de deserción del gobierno son alarmantes ¿Qué dicen los padres de estos pequeños?
La deserción escolar infantil por cuenta de la pandemia atenta contra la creación de hábitos de estudio así como de actitudes responsables.

La vida de Simón Pérez, un niño de cinco años de edad y quien vive con su mamá, su abuela y sus dos tíos maternos en el barrio San Pedro Bomba del Amparo, en el oriente de Cartagena, no volvió a ser la misma desde marzo pasado, cuando se inició el confinamiento por cuenta del Covid-19: no volvió al jardín y hoy, a cambio, recibe videos pregrabados, sin interacción en tiempo real y con refuerzos de una profesora presencial.

Su rutina no volvió a ser la misma: tiene mucho más tiempo libre, extraña a sus amiguitos del colegio, la ruta escolar y ambiente de juegos y risas de otros niños. Su mamá, Andrea, siente que su hijo vive más que nunca pegado al celular, a los videos de YouTube y cuando ha intentado volver a interactuar con amigos, le cuesta trabajo.

"Muchas veces veces salimos y se quiere devolver a la casa para ver televisión", comenta. Aún así y por fortuna, Simón, aún puede recibir clases, a diferencia de más de 102.000 niños que han dejado de hacerlo por cuenta de los efectos de la pandemia (representa 1,1% de la deserción total), según el Ministerio de Educación.

Pero, más allá de las cifras ¿qué dicen los expertos sobre este fenómeno que se genera por diferentes circunstancias? "La consecuencia de retirar un niño del jardín infantil es bastante considerable. Ese es el momento en que se desarrollan los hábitos de estudio que lo acompañarán toda la vida y la etapa en la que se desarrolla el interés por aprender y a convivir con personas que no forman parte de su círculo familiar", comenta el director académico para América Latina de la red de colegios, Maple Bear, Marcos Ganzert.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), de 24 millones de estudiantes en todo el mundo, desde el nivel de preescolar hasta el ciclo superior, podrían no volver a la escuela en 2020 como consecuencia de los cierres provocados por el Covid-19, según el informe "Education in the time of Covid-19 and beyond".

A juicio del experto: "la deserción escolar puede trabajarse con herramientas que se están usando en otros países. Por ejemplo, en México el gobierno se alió con cadenas de televisión para transmitir el contenido del ciclo educativo 2020-2021. Si bien esta no es una solución interactiva, es una manera de llevar la escuela a casa, considerando que los hogares con menos ingresos tampoco cuentan con acceso a Internet".

¿Qué dicen los papás?

Las razones por las que los padres retiran a sus hijos del colegio pueden ir desde una difícil situación económica, pasando por circunstancias como necesidades educativas especiales para niños con atención dispersa, hasta problemas de conectividad en la zona en donde vive la familia.

Los padres que han logrado mantenerlos escolarizados deben enfrentarse a un sinnúmero de efectos emocionales en sus pequeños. "Mi hija, que cursa primero de primaria, se volvió un poco más tímida y ahora está más pegada a las tecnologías, cosa que siempre había evitado", comenta Angela Damián Ávila.

También hay otros efectos emocionales, ya relacionados directamente con el ambiente de la casa y de los padres de los menores: los niños hasta los 12 años tienen una gran influencia sobre la manera como sus padres 'capotean' las dificultades que se viven en circunstancias como las actuales.

"Si el niño percibe que lo que se está viviendo es una situación caótica, a veces les cuesta adaptarse porque tienen la carga de sus papás y la propia. Quedarse desvinculados del colegio puede afectarlos por el relacionamiento y de paso, en el tema académico, viendo un atraso futuro", comenta la sicóloga clínica de la Universidad de Los Andes, Luz María Arbeláez, quien agrega que si adicionalmente observan que sus padres están caotizados, el niño puede responder con irritabilidad.

Lo cierto es, como indica Ganzert, que cuando están más pequeños es cuando el cerebro está funcionando a toda velocidad y cuando el proceso de aprendizaje, utilizando las técnicas correctas, ocurre de manera muy fluida.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin